lunes, 17 de agosto de 2009

Ahora, licenciada

Ya se fue. Concluyó. He pasado seis años y medio en esa institución y hoy soy Licenciada. No es poco. Esfuerzos, obstáculos, miedos, anhelos, esperanzas, amigos y el amor. Las huellas de este paso inolvidable por la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.

Ya puedo decir, con todas las letras, que soy Licenciada en Periodismo en forma legal, aunque el periodismo de la calle, el de todos los días, nunca se termina de aprender. Siempre algo nuevo, algo más. Eso es lo apasionante e interminable de la profesión.

Nunca dudé de que esto sería lo que quería estudiar. Amo escribir, amo contar, que me lean, investigar, averiguar, preguntar y conocer. Me atrae la profesión, con sus reglas, con sus débiles límites morales y ético, con su amplio mundo social.

Gracias. Primero y en forma general a todo aquel que se cruzó en mi camino y que me ha dejado algo. Positivo o negativo. Para aprender o para desechar. De lo malo también se aprende… y mucho. Para no repetir. Aquel Minuto que me aportó experiencia, rodaje e inolvidables colegas. Una Agencia que me abrió sus puertas para que ensaye mis primeras líneas publicables. Profesores que te recuerdan, te recomiendas, te dan una mano…

A mi mamá que estuvo siempre. Un pilar en mi vida. Me aporto su fuerza, sus ganas, sus deseos de que seamos las personas más felices del mundo y para ello nos alienta, a las tres (a mis hermanas y a mi). Desde lo económico hasta el abrazo más oportuno. Esa es mi mamá. Todo.

El hombre de la casa también hizo lo suyo. Me hizo llorar con él cuando me confesó que se le cayeron muchas lágrimas al recibir el mensajito diciendo: “Aprobó”. El mismo que se comió las uñas para no contarme y entregarme la notebook. “Pobrecita dásela”. Y el ser pensante de la casa se lo prohibió. “Se tiene que recibir primero. Le falta una. Esperá”. Para vos también es este logro.

Mis hermanitas no pueden faltar. Cada una a su manera hizo su aporte. Allí estuvieron. Una de refilón averiguando, otra a toda voz. Pero las dos dijeron presente. Un cartel con una robada egresada (“me sirve para el jardín”) y un gorrito que quedará colgado para el recuerdo.

Vos amor, que te reté por llegar tarde pero me estabas preparando la cena sorpresa, y algo más… que me acompañaste mientras recorría la casa con las hojas y apuntes abajo del brazo, que me acompañaste en esas interminables dos horas de espera para recibir el premio en diez minutos, que le diste una mano a mis papás… conociéndolos como son con las organizaciones de eventos y tu poca paciencia, igual los ayudaste. Gracias amor. Te amo!!

A mis abuelos, a los cuatro, a los cinco. La bisabuela me decía “vos quedate tranquila que sos inteligente y con esfuerzo vas a recibirte”. Abu me recibí. El esfuerzo valió la pena, desde allá arriba se que debés estar con tus faroles celestes llenos de lágrimas de felicidad como estoy yo ahora. Abus, Iris y Santiago les agradezco porque me llamaban para desearme suerte y después lo hacían para conocer el resultado. Siempre presentes.

“Andrés y Leonor te adoramos de todo corazón”, escribió mi abuela Leonor en su primera incursión en la notebook (y en un teclado). Abuelo vamos a poder festejar tus bodas de oro y mi egreso como querías. “Por 50 años más”. Por esa fuerza, ese espíritu y esas ganas de vivir que me gustaría heredar de vos. No conozco a nadie con casi 89 años y sin una arruga. A esa personita que extraño con locura, un amor tan grande que no se de donde sale pero del que no puedo (ni quiero) desprenderme. Tío Marcelino… esto también es para vos. A mi tío Fabián y a todos ustedes que dicen presente desde del sur.

A mis amigas que idearon los huevazos y a la que respetó mi cábala de enviarme un sms con la palabra “éxitossssss”. “Sin huevos no hay egreso”, se justificaron. Ahora la ropa también tiene las huellas del “si, aprobaste” final. Les agradezco por haber estado, por compartir esta felicidad conmigo. A mi amigo, que está siempre. Nunca falta.

A cada uno de los que me llamó, dejó su mensaje en el muro del face o me mandó un sms… Gra, Moni y familias. Gracias por estar, por acordarse, por estar expectantes y por sonreír conmigo.

Lic. Nadia Galán

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2 comentarios:

  1. mis primas se graduaron de comunicadoras hace poco me siento identificado con el post, me encanta seguir tus publicaciones

    felicitaciones por tu grado

    sigue investigando, aprendiendo y publicando
    exito

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  2. Muchísimas gracias por tu comentario. Me emociona que haya una persona que siga mis publicaciones. Te lo agradezco de verdad.

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